lunes, 11 de enero de 2016

Lo siento, no por lo pasado sino por lo futuro

Hace tiempo ya de la que dije sería la última carta, pero como se que jamás podré olvidarte añadí un "o será la primera", bien pues aquí está la segunda.

Lo siento por todo, no por lo pasado sino por lo futuro, no puedo evitar quererte, y no puedo desaprender tus números por mas que lo intente, te prometí borrarlos del móvil, y lo hice, pero no es suficiente, no es suficiente porque los llevo apuntados en el cerebro desde hace mas de 15 años casi 20, concretamente 19. 
Al igual que he hecho montones de veces en el pasado llamándote cuando estaba borracho, aunque ya no bebo de esa forma, se que algun día volveré a llamarte, o a escribirte, perdón por anticipado, pero no puedo sacarte de mi corazón, y no será por no haberlo intentado, lo he conseguido a veces, pero antes o después vuelves a entrar sin permiso, y sin tu quererlo, pero hasta el día en que muera latirá por ti, como siempre lo ha hecho. 
Una vez más lo siento, pero no puedo evitarlo. Te pido perdón en esta carta por lo futuro, porque hoy se que romperé la promesa de no llamarte ni escribirte, personalmente al menos, hoy después de haber soñado contigo se que en el futuro, algún día te llamaré, o te escribiré por whatsap o un mensaje, hoy te escribo esta carta, para ti, aunque no te la de tan solo por mantener la promesa, por eso te digo que no la podré mantener por siempre salvo que muera hoy.

Estoy loco y lo sabes, tampoco puedo evitarlo, hace tiempo creí haberte erradicado de mis sueños, pero hace ya unos días he tenido algunos pequeños en los que aparecías, una pesadilla incluso, y hoy aun no habiéndome levantado excitado, te he soñado casi toda la noche. Me he levantado empalmado de otra forma, mentalmente quizás mas que físicamente, y ha salido esta carta al despertar.

Te quiere, tu mono platónico.

P.D. Felicidades con retraso que hace menos de una semana que igualaste mi edad otro año más.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Blue Bird

    Hoy, un día antes de ir a ver a Virginia Maestro (productora, compositora, guitarrista y cantante el disco que da nombra a esta entrada) me apetece comentar el disco del que llevo disfrutando algo más de un mes, desde poco antes de su salida a la venta gracias a que participé en su campaña de crowdfunding.
    Virginia daba las gracias a los 443 mecenas que aportando nuestro granito de arena hemos hecho posible este discazo; Yo le doy las gracias a ella desde aquí por haberlo hecho de la manera que lo ha hecho, poniendo toda su alma, cabeza y corazón, como decía en uno de sus mensajes y eso se nota, ¡vaya si se nota!.
    La primera canción, "The Best", es toda una declaración de intenciones, esperemos que esta Virginia dure mucho tiempo. Aunque para mi no es la mejor del disco, si que es la mejor para ser la primera, gracias por hacerlo lo mejor que podías Virginia, como dice la primera frase.
    La segunda, "Make it alright" sigue con la declaración de intenciones a la que me refería en la primera canción, gracias por adelantarnos el vídeo, lamento que algún $%*& lo filtrase, espero que la próxima vez si que nos invites a verlo a tu casa, al menos a los que lo merezcamos jejeje, ah y aunque lo diga la letra, no lo sientas sino nos podemos liberar de tu música, alégrate.
    La tercera "Here I go" es una de mis preferidas, lo único malo es que se me hace corta. Es una muestra de que se puede decir mucho con poco, una letra de apenas cuatro frases pero que dice mucho, al menos para mi. Nos alegramos de que estés lista para este juego, y deseamos poder disfrutar de este y muchos discos más.
    La cuarta canción, "Loneliness (found)", es mi favorita, tal vez sea por que soy escorpio, y al igual que la "snake", the poison fill my veins, lo cierto es que toda esa alma, cuerpo y corazón que le ha puesto me llega mu dentro y cala mis huesos cada vez que la escucho.

    wanna shout!!
    cry me a river
    La sexta cancion es muy especial para Virginia y también para mi, se llama "Places", y os cuento mi historia con este tema. Yo no entiendo el inglés excesivamente bien, al menos oralmente, pero escucho mucha música en inglés y veo películas y series en V.O. para entrenar el oído; bien, pues luego de escucharla dedicada un día en radio3, sé que mi oído (aunque no mi cerebro) está muy bien entrenado en este idioma, no sabía muy bien por qué cuando escuchaba la canción por primera vez, se me saltaban las lágrimas, y no sabía porqué, hasta que recibí el disco en mi casa y vi la dedicatoria del tema, lo entendí perfectamente, y aun más cuando leí la letra. Todo el sentimiento que has puesto en la canción, se transmite, doy fe.

    Please
    Otra de mis preferidas
    On an on la cuarta de las que más me gustan
    Candy conditions enrgía pura para cerrar el disco.
    Y para cerrar la última entrevista de Virginia.

domingo, 15 de noviembre de 2015

La última carta

    Esta es la última carta que voy a escribirte.

    Se que he hecho cosas que no debería haberte hecho espero que algún día puedas perdonarme si es que aun merezco tu perdón; el karma juega en mi contra.

    Durante un tiempo tuve un apodo a tus espaldas, y me dolía, por eso dejé de usarlo. Una vez te lo dije a la cara, de otra manera, pero era el mismo mote, te lo dije a la cara de broma, y me arrepiento, porque se que no te sentó bien; Te enojaste y merecí un guantazo, pero no me lo diste; No te lo tomaste bien y deberías haber escupido a mi cara, pero no lo hiciste; Tan solo te cabreaste y maldeciste con esa preciosa a la vez que sucia boquita tuya, y me perdonaste... una y otra vez. Si me cruzase con el genio de la lámpara, gastaría dos de los tres deseos, uno para borrar habértelo dicho, y otro para no habértelo puesto; el tercero me lo guardo.

    Lo entendí mucho mas tarde, por eso deje de usarlo...

    Como decía, se que hice muchas cosas que no debiera, pero siempre te he sido fiel, sobre todo después del día en que me enseñaste a serlo de la manera más amarga posible, haciéndome probar el agrio e hiriente tacto de la infidelidad, y aunque te perdoné hace mucho tiempo, hoy sé el porqué, por que lo hiciste y por que te perdoné.

    Pero bueno esto no es una carta triste, porque siempre que pienso en ti, haces que sonría mi alma. Y pienso mucho en ti, cada día. Cada día desde nuestro último adiós en aquella maldita estación, cerca de aquel maldito pueblo. Ha pasado ya algo más de un año, y se ha hecho tan largo, tan largo, tan largo que creí que eran ya dos largos años, dos larguísimos años, dos años infinitos, los que soporto como puedo privado de tu compañía. Ojalá ese autobús no hubiera llegado a su destino, ojalá no hubiera tenido que arrancar ni siquiera. Cada día de ese interminable año he pensado en ti, y supongo que lo seguiré haciendo, fuiste la droga más adictiva que jamás mis labios probarán y de la que nunca podré desengancharme; Cada día y cada noche una cicatriz más en mi gélido y petrificado corazón.

    Esta es la última carta que voy a escribirte... o será la primera...

    Con cariño, tu monito